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lunes, 20 de octubre de 2008

Gruñendo a las lombrices

Parece ser que en Estados Unidos, algunos pescadores ya no tiene necesidad de buscar el cebo, las lombrices, con "azadón". Utilizan una técnica que ellos llaman worm grunting (gruñirle a los gusanos). El uso es sencillo, se clava una estaca de madera en la tierra y se frota el "mango" con una lima de acero. En cuestión de poco tiempo las lombrices salen huyendo a la superficie.



En el artículo del New Yor Times, de donde parece ser la fuente de la noticia, comentan que la explicación del extraño comportamiento de estas lombrices. Según Kenneth C. Catania de la Universidad de Vanderbilt, la vibración que la lima produce al rozar la estaca, es una imitación bastante convincente del gruñido de uno de sus más temidos depredadores, el topo americano oriental (Scalopus aquaticus).

Mi realidad es que creo que le dan demasiada importancia al sonido en la entrevista, supongo que para hacerlo más vendible. Personalmente opino que únicamente es debido a las vibraciones desatadas sobre la tierra.

Siendo pescador como soy me podría haber ahorrado muchísimo tiempo a lo largo de estos años si me hubiese enterado antes.


miércoles, 3 de septiembre de 2008

La vida dentro de una célula

martes, 29 de julio de 2008

Las abejas aprenden a comunicarse

Vía Microsiervos me encuentro con un artículo muy curioso.


Como es bien sabido las simpáticas abejas utilizan sus «bailes» y movimientos para indicar las distancias a sus objetivos, pero al parecer según las diferentes especies de abejas (hay nueve en todo el planeta) lo hacen de un modo u otro.

En un experimento las abejas europeas indicaban con un baile que el alimento estaba a unos 400 metros, mientras que esos movimientos en el «dialecto» de las asiáticas equivaldrían a unos 600; abejas de una especie mezcladas con las otras quedaban algo confundidas.

Lo interesante fue que al cabo de un tiempo de haber mantenido a las abejas juntas, aprendieron a comunicrse entre ellas, confirmándose así que las abejas también pueden «aprender idiomas».

Todo esto de los experimentos con abejas es realmente apasionante, sobre todo porque es difícil de imaginar cómo se llevan a cabo. Creo recordar que en alguno de los libros de Richard Dawkins se explicaban con detalle cómo se diseñan, cómo se seleccionan y marcan las abejas y cómo se hacen pruebas para entender cuáles de sus rasgos son genéticos y cuáles aprendidos durante su vida. La historia de cómo se ha descubierto el «cómo funciona» su peculiar lenguaje de movimientos de orientación es apasionante.

Fuente: microsiervos